Ir al contenido principal

10 (publicado originalmente el 23 de dic. de 2012)

Anoche soñé algo súper revelador, lo escribo para tratar de unir cables, para ver si por fin entiendo el origen de mi complejo de inferioridad. En el sueño yo le contaba a un interlocutor invisible (sólo escuchaba su voz, como si estuviese en otra parte) que hubo un período de mi infancia en el que me sentí mal, en el que todo estaba mal. Es loco, hace unos días que he estado soñando con esa etapa de mi vida, con imágenes, situaciones, personas de esa parte de mi infancia. Y es raro porque ya no me agrede el recuerdo. Al contrario, en el sueño todo es tranquilo y despierto hasta contenta, con una sensación de haber descubierto algo, aunque no se qué. Anoche lo encontré. Le decía a mi interlocutor todo lo que iba mal, y lo veía, imaginaba la enumeración de pequeñas cosas malas, el colegio, el chico que me gustaba, mi actividad hobbie, la obesidad de mi madre, ¿De pronto el me dice, pero eso que año fue, te acuerdas? y yo decia quinto o sexto básico... y entonces en mi visión una hoja de cuaderno con un numero 10 dibujado. Y zas, descubrimiento, si, a los diez. a los diez años comenzó todo.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Me he vuelto ciega

hoy me he vuelto ciega dormida, a tientas, avanzo entre los días no oigo, camino no huelo, respiro Cansada, aislada, hueca vacía de mis pensamientos me muevo por el tiempo Recortada como la sombra de mi recuerdo como la copia inerte de mi existencia Avanzo inválida, hacia un punto infinito Recto y sin distracciones inocente y certera camino hacia los días azules.

Tu belleza

Te miro. Desde la puerta el hilo de luz descubre tu silueta, me quedo contemplándote admiro tus ojos brillando en la oscuridad, tu cuerpo dibujado entre las sombras. Me complace mirarte, evocar algún paraíso. Te acercas... ¡qué agradable es tu piel! y acariciarte, abrazarte, besarte, respirar el suave aroma que emerge de tu cuello, resbalar por tu cuerpo temblando de locura volviéndome casi un niño al recibir tanta dulzura, mirarte a la cara y decirte "te amo" y en un giro de alucinógena ternura embriagarme con el sudor de tu piel, enredarme en tu pelo y amarrarnos en un abrazo incansable. El calor agobiante que rodea nuestras figuras invade el ambiente, el vapor que expelen nuestros cuerpos forma constantemente un globo invisible que estalla al más mínimo roce, la pieza se va llenando de una estela volátil, un vaho espeso, manto de lujuria, de amor. Me vuelvo indefensa, desfallezco... Estoy aquí de nuevo, todavía junto a ti, estoy ciega pero no necesito verte, te siento en m...