Ir al contenido principal

No hay otra. (20 marzo 2009)

(Publicado originalmente el 20 de marzo de 2009)
¡soy ésta,no hay otra sólo ésta!
no busque detrás del reflejo
Aquí estoy, soy agua turquesa.
Mis peces flotan en la bañera
algunos,verdes,nadan lentos,a la espera.
Pero a veces cierro la puerta.
Y Ahora toco la suya.
quiero andar por la vereda
sólo dígame, muéstrme.
Da miedo cruzar la frontera
y usted librando batallas heróicas
jugando al vudú, haciendose el bestia.
Da miedo cruzar,pero opciones no quedan
los peces turquesa y usted tirando piedras
vállanse a la mierda
usted y sus castillos ilustres
guarde silencio, le perdono la ofensa.
Soy esta no hay otra,
¿que espera? tomelo o déjelo
¿para qué busca el origen del espejo?
Mis peces flotan en la bañera
Pero a veces cierro la puerta.
Y a tientas cruzo la frontera
Qué más queda, sólo esta, agua turquesa,
Y Ahora tocando puertas
queriendo encauzar de alguna manera
sólo dígame ¿donde empiezo?
(y ayúdeme a recoger el espejo).
--------------------------------------------
No se ofenda usted, intento nada. Sólo desfallezco en el jardín, no me avergüenzo pues no pretendo otra cosa. Bueno, me averguenza un poco, pero es superable. De todos modos quería desfallecer, decir esto. A veces me dan ganas de gritar ¡Aquí estoy, soy esta, nada más!, ¡tomelo o déjelo!, no se mucho de la vida, pero puedo aprenderlo. No se altere, no se cómo, pero sé que puedo. Sólo dígame ¿donde empiezo? (y ayúdeme a recoger el espejo)

Comentarios

Entradas populares de este blog

Me he vuelto ciega

hoy me he vuelto ciega dormida, a tientas, avanzo entre los días no oigo, camino no huelo, respiro Cansada, aislada, hueca vacía de mis pensamientos me muevo por el tiempo Recortada como la sombra de mi recuerdo como la copia inerte de mi existencia Avanzo inválida, hacia un punto infinito Recto y sin distracciones inocente y certera camino hacia los días azules.

Tu belleza

Te miro. Desde la puerta el hilo de luz descubre tu silueta, me quedo contemplándote admiro tus ojos brillando en la oscuridad, tu cuerpo dibujado entre las sombras. Me complace mirarte, evocar algún paraíso. Te acercas... ¡qué agradable es tu piel! y acariciarte, abrazarte, besarte, respirar el suave aroma que emerge de tu cuello, resbalar por tu cuerpo temblando de locura volviéndome casi un niño al recibir tanta dulzura, mirarte a la cara y decirte "te amo" y en un giro de alucinógena ternura embriagarme con el sudor de tu piel, enredarme en tu pelo y amarrarnos en un abrazo incansable. El calor agobiante que rodea nuestras figuras invade el ambiente, el vapor que expelen nuestros cuerpos forma constantemente un globo invisible que estalla al más mínimo roce, la pieza se va llenando de una estela volátil, un vaho espeso, manto de lujuria, de amor. Me vuelvo indefensa, desfallezco... Estoy aquí de nuevo, todavía junto a ti, estoy ciega pero no necesito verte, te siento en m...